Medidas paternofiliales en parejas no casadas en Almería

Si te has separado de tu pareja y no estabais casados, pero tenéis hijos, es muy probable que ahora mismo sientas que estás en un «limbo» legal. Déjame decirte algo para que respires: tus hijos tienen exactamente los mismos derechos que si hubieras pasado por el altar de la Virgen del Mar. La ley no distingue entre hijos matrimoniales y no matrimoniales, pero lo que sí cambia es el nombre del proceso. Aquí no hablamos de divorcio, hablamos de un procedimiento de medidas paternofiliales.

Para que nos entendamos y Google me dé la razón (que para eso soy abogada y me gusta ganar), este proceso es el «traje a medida» que va a regular quién se queda con los niños, cuánto dinero hay que pasarles al mes y qué pasa con esa casa en Roquetas que ahora parece un campo de batalla.

Mucha gente en Almería comete el error de pensar que, como no hubo boda, con un «pacto de caballeros» (o de palabra) es suficiente. Error garrafal. Hasta que un Juez no firma una sentencia o un Auto de medidas provisionales, legalmente no existe nada. Si un día tu ex decide no devolverte a los niños tras el fin de semana, o deja de pagar la parte del colegio, no tienes un título ejecutivo para reclamar. Estás atado de pies y manos.

El procedimiento de medidas paternofiliales es la vía legal para fijar de forma oficial la patria potestad, la guarda y custodia, el régimen de visitas, la pensión de alimentos y el uso de la vivienda familiar. Es, básicamente, poner orden al caos para que los niños no sufran las consecuencias de vuestras diferencias.

Es el lío de siempre en el despacho. Viene un cliente a VRM Abogados y me dice: «Verónica, quiero la patria potestad total». Y yo le digo: «Cuidado, que eso no es lo que tú crees».

La patria potestad es la capacidad de decidir sobre lo importante: ¿A qué colegio va el niño? ¿Le operamos de las anginas? ¿Hace la comunión? En el 99% de los casos en los juzgados de Almería, esta es compartida. Solo se quita en casos de extrema gravedad (películas de terror, para que me entiendas).

La guarda y custodia, en cambio, es el día a día. Quién le hace la cena, quién lo lleva a extraescolares y quién duerme con él. Aquí es donde entramos en el terreno de la custodia compartida, que en 2026 sigue siendo la norma general en nuestra provincia, siempre que sea lo mejor para el menor.

Si tú y tu ex os lleváis medianamente bien (o al menos podéis estar en la misma habitación sin que salten chispas), lo ideal es el mutuo acuerdo. Redactamos un Convenio Regulador. Es un documento donde escribimos, punto por punto, cómo va a ser la vida de vuestros hijos a partir de ahora.

Luego, nos vamos al Juzgado de Roquetas de Mar, lo presentamos y el Ministerio Fiscal le echa un ojo. El Fiscal es como el «guardaespaldas» de tus hijos; si ve algo que les perjudica, nos dirá que no. Si todo está bien, el Juez dicta sentencia y listo. Rápido, más barato y mucho menos traumático. (A veces, hasta nos ahorramos el mal trago de vernos las caras en sala).

¿Qué pasa si tu ex se ha cerrado en banda o pide cosas que no tienen sentido? Pues que no nos queda otra que ir a la guerra legal. Presentamos una demanda contenciosa. Aquí ya entramos en términos de litisconsorcio, pruebas de capacidad económica y, lo más importante, el informe del Equipo Psicosocial Judicial.

En este punto, el Juez de Almería decidirá por vosotros. Y te voy a ser muy franca: dejar la vida de tus hijos en manos de un tercero que no os conoce de nada es un riesgo. Pero si no hay otra salida, ahí es donde mi equipo y yo sacamos los dientes para demostrar que tu propuesta es la que garantiza el bienestar de los pequeños.

Este es el tema estrella. «¿Cuánto me va a tocar pagar?» o «¿Con 200 euros qué voy a hacer yo?». En Almería no hay una «calculadora mágica» que dé una cifra exacta, aunque el CGPJ tiene unas tablas orientativas.

Para fijar la pensión, miramos dos cosas:

Y no te olvides de los gastos extraordinarios. Esos que no se ven venir (el aparato de los dientes, las gafas, una excursión obligatoria). En mi despacho, dejamos esto tan masticado en el convenio que no queda hueco para que te llamen a las once de la noche a discutir por 20 euros de un libro.

Aquí viene el dolor de cabeza inmobiliario. Si la casa es de los dos, o incluso si es solo de uno pero hay hijos menores, el Juez suele dar el derecho de uso y disfrute al progenitor que se queda con la custodia (si es individual) o al que esté en una situación económica más precaria (en algunos casos de compartida).

Esto puede ser una faena si tú eres el dueño y te toca irte de alquiler mientras pagas la mitad de la hipoteca. Por eso es vital articular bien la defensa desde el minuto uno. No es lo mismo una vivienda en la Urba de Roquetas que un cortijo en el interior; cada caso tiene su miga legal.

¿Qué hacemos si ya tienes una sentencia pero tu ex se salta las visitas o no paga la pensión? No vale con quejarse en el bar. Hay que presentar una Demanda de Ejecución de Sentencia. Es un trámite donde le decimos al Juez: «Oiga, que este señor/a no está cumpliendo».

El Juzgado puede imponer multas e incluso, en casos reiterados de impago de pensiones, nos podemos ir a la vía penal por un delito de abandono de familia. La ley tiene dientes, solo hay que saber cómo hacer que muerda.

Entiendo que estás agotado. Las rupturas son una trituradora de ánimos. Pero esperar «a ver si se arregla solo» es el peor movimiento que puedes hacer. En derecho de familia, el que pega primero (legalmente hablando), tiene una ventaja estratégica. Establecer unas medidas provisionales te da la tranquilidad de saber que, pase lo que pase con tu ex, tus hijos están protegidos por un papel oficial.

Si estás en Roquetas, Aguadulce o Almería capital, y sientes que esto se te va de las manos, no te agobies más de la cuenta. Ven un día al despacho, nos tomamos un café y me cuentas tu historia con los papeles por delante. Sin rodeos. Te diré lo que hay: lo que podemos ganar, lo que está difícil y cómo vamos a proteger a tus niños. Al final, ellos son lo único que importa de verdad, ¿no crees?

No dejes que el rencor o el miedo decidan el futuro de tu familia. Vamos a ponerle nombre y apellidos a esas medidas y a cerrar esta etapa para que puedas volver a dormir tranquilo.

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